La policía se llevó a mi madre y a mi hermana.
El proceso que siguió no fue rápido ni fácil, pero se hizo justicia.
Valeria se recuperó lentamente. Santiago sobrevivió.
Empezamos de cero en un pequeño apartamento: sencillo, imperfecto, pero seguro.
Con el tiempo, aprendí lo que realmente importa.
Ser hijo no está por encima de ser esposo o padre.
El amor no se demuestra con lazos de sangre, sino con acciones.
Y proteger a tu familia no se trata de promesas.
Se trata de las decisiones que tomas cuando más importan.
Una vez tomé la decisión equivocada.
Pero cada día después de eso, volví a elegir...
Mi esposa.
Mi hijo.
Y una vida donde nunca haya que rogar por amor.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
