El sol parecía incapaz de disipar el frío y la tristeza que envolvían el Manila Memorial Park cada vez que llegaba el 20 de octubre. Para el matrimonio formado por Don Ricardo y Doña Esmeralda Montefalco, ese era el día más doloroso del año: el aniversario de la desaparición de su única hija, Angelica.
Diez años atrás, el yate en el que viajaba Angelica sufrió un accidente. Se encontraron los restos de la embarcación, pero su cuerpo jamás apareció. Aun así, mandaron construir un lujoso mausoleo para tener un lugar donde llevar sus oraciones y flores. Don Ricardo, conocido en el mundo empresarial como un multimillonario duro y estricto, siempre se quebraba y lloraba al pisar ese lugar. Doña Esmeralda, en cambio, nunca dejó de tener esperanza, aunque el paso del tiempo intentara apagarla.
Bajaron de su limusina negra vestidos de luto y con gafas oscuras. Los guardaespaldas los rodeaban, asegurándose de que nadie interrumpiera su momento privado. Esmeralda llevaba consigo las rosas blancas favoritas de Angelica. Mientras caminaban hacia el mausoleo, notaron que la reja estaba abierta. Ricardo frunció el ceño. Había dado instrucciones estrictas al cuidador de que nadie podía entrar allí excepto ellos.
Aceleró el paso, dispuesto a reprender a quien hubiera osado profanar el lugar. Pero al llegar a la puerta, ambos se quedaron paralizados.
A los pies de la tumba había una niña, de unos ocho años. Vestía un vestido viejo y descolorido, rasgado en el dobladillo, y estaba descalza, con los pies cubiertos de barro. Estaba extremadamente delgada y su cabello estaba enmarañado.
La niña yacía boca abajo sobre el mármol, abrazando la lápida de Angelica, llorando desconsoladamente.
—Mamá… mamá, por favor despierta… dijiste que volverías por mí… —repetía entre sollozos.
La sorpresa y la ira se mezclaron en el pecho de Don Ricardo. Para él, la presencia de una “niña de la calle” en el lugar sagrado de su hija era una falta de respeto imperdonable.
—¡Oye, niña! —tronó su voz dentro del mausoleo—. ¿Qué haces aquí? ¿Quién te dejó entrar?
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
